En Taiwán el supermercado 7eleven (se llama así porque el primero que se inaguró en USA abría de las 7 de la mañana a las 11 de la noche) es todo un fenómeno. Originariamente, en USA se abría a las 7 AM y se cerraba a las 11 PM, pero pronto pasó a estar abierto las 24 horas, tal y como sucede en Taiwán.
El precio de los productos es ligeramente superior al resto de las tiendas, pero ese es el precio que hay que pagar para tenerlo abierto siempre. A diferencia del que se abrió en Barcelona, en la Plaça Urquinaona, los 7eleven de aquí tienen de todo. Tienen comida prefabricada:
Tienen comida que está hecha y se va manteniendo caliente:
Por aquel que se lo pregunte, esto son huevos hervidos con té.
Tienen bebidas, todo tipo de té, cervezas, vino francés, licores, aguas, refrescos, leche de soja, batidos, café recién hecho (de los mejores de la zona donde vivo)...
Tienen chicles, caramelos, galletas,...
Tienen productos de limpieza del hogar y de limpieza persona, ropa interior masculina y femenina. También se puede comprar tabaco.
Hasta tienen impresoras para que puedas llegar tranquilamente con tu usb e imprimas lo que quieras, evidentemente, también se pueden hacer fotocopias.
También se pueden comprar tiquets para el autobús o para coger el tren de alta velocidad. Incluso puedes entrar y sacar dinero de un cajero automático. Y puedes pagar la factura del móvil.
Hay pocas cosas en Taiwán que no se puedan hacer en un 7eleven.
Además cuando entras los trabajadores te dan la bienvenida: 歡迎光臨 (huan1ying2guan1yin2), además siempre están dispuestos a ayudarte en todo lo que puedan.
Quizás os preguntéis si hay o no muchos 7eleven en Taiwán, pues la verdad es que hay un 7eleven casi a cada vuelta de la esquina. Se parece a lo que sucede en España con los bares, hay tantos bares como personas.